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TALARA EN EL CONTEXTO UNIVERSAL
TALARA EN EL CONTEXTO UNIVERSAL
DE LA CERAMICA
Si hay algo que es común a todas las civilizaciones actuales cualquiera sea la
latitud en que se encuentran - en esta era de la revolución del conocimiento y de
la tecnología - es que en algún momento de su proceso evolutivo hicieron uso
del barro cocido (Cerámica).
Indudablemente este estadío tuvo su proceso.
Primero fue el barro seco, luego fue el barro cocido o la cerámica propiamente
dicha.
Primero tuvo un fin estrictamente utilitario, luego ornamental y hasta
ceremonial, ritualista y religioso. Tanto los Egipcios como los Romanos, Los
Griegos o los Persas, Los Mayas o los Incas, desde Canadá hasta la Patagonia,
desde Ecuador hasta la China. Todas las culturas sin excepción, han hecho uso del
barro cocido. No existe explicación para esta coincidencia. Pero parece que en el
tránsito por su historia, todas las culturas estuvieron obligadas a pasar por ciertos estadíos como un prerrequisito para pasar a otro.
Ahora bien, aun siendo la cerámica de uso
universal, existe en ella diferencias notables, muy marcadas, dependiendo de la
cultura que la fabrico y del uso que se le dio, algunas culturas convirtieron a la
cerámica en el instrumento para dejar impresa en ella la cosmovisión de su
universo, otras a través de ella iniciaron una relación con ellos mismos, con su
entorno y en especial con sus Dioses, otros imprimieron en ella toda su
iconografía y el panteísmo propio de su religión, la belleza de su entorno, sus
conflictos emocionales, sus estados de ánimo y hasta sus dramas domésticos.
Es por eso que a través de la cerámica se puede reconstruir la historia y el pensamiento de una nación.
El Perú, que hasta antes de la llegada de los Españoles había cumplido su paso obligado por el estadío del uso de la cerámica ha sido cuna de ceramistas notables, de una destreza magistral: los Mochicas, los Chimu, los Chavin, los Tiahuanaco, los Sican, los Sipan, los Tallan. Son culturas que tuvieron con la cerámica una relación muy íntima. La maestría con que estas culturas trabajaron la cerámica es tal, que hoy permite reconstruir con precisión sus dramas familiares, sus guerras étnicas, el impacto de los desastres naturales y sus conflictos religiosos. Algunas culturas fueron más diestras que las otras pero todas fueron de notable maestría.
En Piura se desarrollaron las Culturas Tallan, los Chulucanas y más al norte en Talara los Sicches. Todos estos notables ceramistas, cuyos vestigios dan fe del uso de técnicas muy refinadas en la elaboración de la cerámica y que hoy los actuales artesanos, herederos de esas técnicas ancestrales las siguen innovando sin perder la perspectiva histórica de sus orígenes.
Entre estas técnicas destacan las técnicas de positivo, negativo, del negreado, del vidriado, de policromado, del paleteo, las técnicas de la cocción, sin dejar de tomar en cuenta la calidad y la pureza de las arcillas.
Todo esto es tomado en cuenta al momento de elaborar la cerámica.
Las técnicas del Paleteo propia de los Tallanes se han extendido a toda la Región incluso por Chulucanas. Esta hace uso de una paleta de madera y una piedra de río (canto rodado) para ir presionando el barro y estirarlo o laminarlo hasta darle el grosor requerido y a la vez darle una textura suave. Luego viene el bruñido o pulido frotando la superficie con una piedra de río hasta que esta quede satinada y homogénea. Trabajo que requiere destreza para no ocasionar rajaduras o daños a la superficie, las mismas que a la hora de la cocción deformaran la cerámica. Seguidamente va al horno a temperaturas entre 700 - 900 C". Luego de la cocción viene la decoración o barbotintado empleando arcilla liquida para cubrir aquellas áreas que se desean mantener intactas y deja al descubierto las que se desean oscurecer. A esta técnica se e llama el negreo o negativo. La pieza va al horno en donde en la quema se emplea hojas de mango, esta produce el humo suficiente para oscurecer la cerámica y darle el brillo característico. Los matices del oscuro pasando por el marrón, se logra por varias quemas con la misma hoja de mango, empleando finalmente tintes o betunes para el acabado final.
Siendo Talara cuna de una cultura milenaria y centro del primer sitio preceramico del Perú: la cultura Sicches ubicada en el distrito de Lobitos en la desembocadura de quebrada onda cuyos datos históricos se remontan hasta 6000 a.c. según los arqueólogos CHARLES B. BROW (1911) y JAMES RICHARSON (1965).
No fue sino, hasta bien entrado el siglo XX cuando con el descubrimiento de Petróleo, que Talara empieza a poblarse de emigrantes venidos de todo el País, pero principalmente de Piura, Catacaos, Ayabaca, Chulucanas, Morropón y Paita y que en el proceso de transculturización después de la mitad del siglo XX, un grupo de artesanos emigrantes liderados por un eximio tallador de madera, Don Eleazar Marki Fiestas dan origen a toda una corriente de artesanos ceramistas y talladores que empleando las técnicas
ancestrales en la fabricación de la cerámica y el tallado de la madera, logran la
elaboración de productos de extraordinaria belleza. Don Eleazar Marki Fiestas forma un taller en el cual con una férrea disciplina y una especia dedicación, aprenden las técnicas
ancestrales maestros de la talla de Don Víctor Agurto Guerrero y otros más.
Actualmente quedan pocos de estos maestros salidos de la cantera del taller de
Don Eleazar Marki Fiestas. Uno de ellos Don Víctor Agurto Guerrero ejerció la
docencia en importantes centros culturales. Ha sido premiado y reconocido por
su labor y es constantemente requerido por distintas instituciones como instructor
en las distintas técnicas en la elaboración de la cerámica. Actualmente es
trabajador de la empresa Petroperu y junto a otros maestros miembros de ese
célebre taller han formado la empresa "Cerámica Talara". Y sus trabajos ya
empiezan a tener el justo reconocimiento que toda una vida de dedicación a arte
y a la difusión de la cultura se merecen.
Las cerámicas elaboradas por Don Víctor Agurto
Guerrero y sus seguidores no es sino, el resultado del, fiel empleo de las técnicas
heredadas de sus ancestros y de la investigación histórica. Que hace que sus
trabajos notables por sus acabados, sean también el fiel testimonio de que en el
norte de Perú y en Talara en particular, aún se conservan y se innovan las
tradiciones, a fin que las futuras generaciones sigan preservando ese precioso
legado
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